Visita al
invernadero de biología
Definitivamente los microorganismos son unos bichos bien
especiales para nosotros los humanos, eso fue lo que nos dejó claro el profesor
Jiménez, al explicarnos de una forma muy general como estos conviven con
nosotros en nuestra vida diaria, y como nosotros los humanos con el
conocimiento acerca de su existencia y de sus poderes, aprovechamos la
oportunidad de manipularlos para utilizarlos para un beneficio propio y
colectivo. A pesar de que a través de la historia han sido un problema para la
humanidad por la cantidad de enfermedades que nos han provocado, ya no les
tememos y estamos dispuestos a enfrentarlos. Entonces ya no están solo por
estar, y ya no se desplazan por casualidad o por consecuencia de una simple
ocasión. Los observamos y estudiamos sus comportamientos, identificamos los
buenos y repelemos o atacamos los malos, y en todo este proceso, nos damos
cuenta de que son tantas las posibilidades buenas que tienen estos bichos para
brindarnos, que se convierten para nosotros en nuestros viejos – nuevos amigos.
En esta visita me llamo mucho la atención al saber que el
agua siempre está cumpliendo una función
consecutiva de desplazamiento, y que en esa rotación natural de su cauce, siempre
retiene todas las sustancias desde el principio hasta el fin. Y nosotros,
inevitablemente somos protagonistas y responsables de la cantidad de
microorganismos que aportamos a nuestros ríos. El hecho de imaginarme que las
plantaciones que se siembran río abajo, son alimentadas con aguas que antes
pasaron por nuestro lado y que en algún momento nosotros arrojamos material de
desecho a el rio por diferentes caminos (acueducto, sanitario, industria,
directamente) y que también somos responsables de cómo se alimentaran esos
cultivos, para luego ser nosotros los consumidores de esos productos, me
produce una intensa reflexión acerca de nuestro comportamiento y pienso mucho
en la famosa frase que dice: nadie sabe para quién trabaja. Es entonces cuando
propongo una actividad relacionada con este hecho, y lo primero que se me
ocurre es realizar (un video, un fil minuto, o una propaganda) de corto tiempo,
en que recree este problema tan penoso, y nos haga despertar mucho más sobre
nuestro comportamiento con nuestro ambiente. Sería algo como protagonizar un
acto en que una persona cualquiera (quizás tú, quizás yo) arroja material de
desecho contaminado irresponsablemente al río y continua su vida normalmente
mientras ese desecho hace su recorrido biológico. Cuando ya ha pasado un tiempo
y todo está olvidado, de repente este
desecho aparece de nuevo en el camino de la persona, pero esta vez la persona
solo se da cuenta que es lo que ha hecho cuando recuerda su irresponsable
acción pasada, pero ya demasiado tarde, porque ya lo está ingiriendo como
alimento. Esa sería mi primera propuesta de la actividad con los
microorganismos y el hombre.
En una segunda propuesta quisiera hablar de las plantas en
sí, interactuamos con las que vimos en el invernadero, y como estas representan
una mínima parte de lo que nosotros conocemos como biodiversidad. Si bien
recuerdo somos el tercer país del mundo con más biodiversidad, y eso lo tenemos
que recordar y vivir siempre. En un pequeño espacio de la universidad, hay una
cantidad de plantas de muchos tipos, y que de seguro en muchas otras partes del
país las hay, pero también ocurre que no las hay, y que no son por problemas de
clima o tierra sino por nuestra propia falta de voluntad y nuestra propia degradación del ecosistema.
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