miércoles, 15 de mayo de 2013

Primer entrega de la propuesta artística.

BIO-MÓVIL.

Este es el nombre que le he dado a la primera entrega del proyecto, que sin lugar a duda tiene una estrecha relación con el primer ejercicio realizado en el taller complementario de Bioarte. Ya había mencionado que estaba interesado en trabajar con la salud y la enfermedad, y pues bien, descubrí que una buena forma de acceder a este concepto seria por medio de las plantas. Mas precisamente con plantas medicinales, aromáticas y las llamadas esotéricas, teniendo en cuenta que una sola planta puede ser muy útil para combatir diferentes males. Siempre estuve intrigado en como podría hacer una especie de macetero el cual albergara una buena cantidad de pequeñas plantas, de modo que se pudieran instalar en algún lugar de nuestros estrechos apartamentos. Entre tantos rodeos en los cuales visualizaba como pudiera estructurar el macetero, se me ocurrió que podría ser de varios pisos, y que podría estar suspendido en el aire, como una especie de móvil. Pues bien, al final, pude encontrar una materialización que estuviera lo mas cercano y acorde a esa idea que me surgió desde la primera estructuración de los objetos recolectados en el campus universitario.
Ya antes había escrito un pequeño texto del concepto que quería llevar a cabo, con la única diferencia que en ese entonces no poseía una estructuración formal de la idea.
A continuación expondré ese texto que días atrás había escrito, seguido por las fotos que corresponden a esta primera entrega de mi propuesta de vida y arte.


Maceta tipo espiral – vertical – circular.

Pensando un poco en la salud como parte esencial de la vida, me cuestionaba acerca del estilo de vida que llevamos nosotros los habitantes de las ciudades que vivimos en altos edificios y estrechos apartamentos,  y cuando una vez nos hemos enfrentado a esas enfermedades comunes como gripes, dolores estomacales, dolores de cabeza, recurrimos a lo primero que nos brinda la medicina moderna, ya que carecemos por completo de conocimiento y de acceso directo a lo que conocemos como plantas aromáticas y medicinales, y desconociendo que su ingesta es en gran medida una de las mejores fuentes de salud, ignorando que su consumo puede ser en su estado más puro (la planta en sí), abandonando por completo la tradición y la medicina que han aprendido y transmitido de generación en generación nuestros ancestros y abuelos.
Por experiencia propia he constatado que la medicina moderna es en su medida una buena fuente de alivio con respecto a las condiciones de tiempo y lugar, por su fácil acceso. Pero por sus compuestos siempre existe el riesgo de contraer síntomas posteriores  como gastritis, mareos, alergias, insomnio… hasta llegar al punto de contraer otro tipo de enfermedad relacionada por el consumo de estos medicamentos. Esto  es lo que conocemos como síntomas secundarios, y que en ocasiones nos convierte  en pacientes de por vida.
Mi proyecto se basa en cómo podemos nosotros los ciudadanos modernos retomar un poco la medicina tradicional, reflexionando un poco sobre nuestra salud, y retomando el cultivo como fuente indispensable para nuestro equilibrio con la naturaleza y la vida.
Esta maceta será elaborada en su mayor medida por elementos reciclados o elementos de la naturaleza, contemplando la idea de que hace parte de un proyecto ecológico y a su vez estético-artístico, donde hará parte de la armonía que hace falta en el espacio. La maceta estilo vertical – espiral - circular, es propicia para estos espacios reducidos (nuestros apartamentos) donde bien pueden encajar en nuestros balcones o en algún rincón de nuestro hogar. 















Cuarto ejercicio del taller


Visita al invernadero de biología
Definitivamente los microorganismos son unos bichos bien especiales para nosotros los humanos, eso fue lo que nos dejó claro el profesor Jiménez, al explicarnos de una forma muy general como estos conviven con nosotros en nuestra vida diaria, y como nosotros los humanos con el conocimiento acerca de su existencia y de sus poderes, aprovechamos la oportunidad de manipularlos para utilizarlos para un beneficio propio y colectivo. A pesar de que a través de la historia han sido un problema para la humanidad por la cantidad de enfermedades que nos han provocado, ya no les tememos y estamos dispuestos a enfrentarlos. Entonces ya no están solo por estar, y ya no se desplazan por casualidad o por consecuencia de una simple ocasión. Los observamos y estudiamos sus comportamientos, identificamos los buenos y repelemos o atacamos los malos, y en todo este proceso, nos damos cuenta de que son tantas las posibilidades buenas que tienen estos bichos para brindarnos, que se convierten para nosotros en nuestros viejos – nuevos amigos.
En esta visita me llamo mucho la atención al saber que el agua siempre está cumpliendo una  función consecutiva de desplazamiento, y que en esa rotación natural de su cauce, siempre retiene todas las sustancias desde el principio hasta el fin. Y nosotros, inevitablemente somos protagonistas y responsables de la cantidad de microorganismos que aportamos a nuestros ríos. El hecho de imaginarme que las plantaciones que se siembran río abajo, son alimentadas con aguas que antes pasaron por nuestro lado y que en algún momento nosotros arrojamos material de desecho a el rio por diferentes caminos (acueducto, sanitario, industria, directamente) y que también somos responsables de cómo se alimentaran esos cultivos, para luego ser nosotros los consumidores de esos productos, me produce una intensa reflexión acerca de nuestro comportamiento y pienso mucho en la famosa frase que dice: nadie sabe para quién trabaja. Es entonces cuando propongo una actividad relacionada con este hecho, y lo primero que se me ocurre es realizar (un video, un fil minuto, o una propaganda) de corto tiempo, en que recree este problema tan penoso, y nos haga despertar mucho más sobre nuestro comportamiento con nuestro ambiente. Sería algo como protagonizar un acto en que una persona cualquiera (quizás tú, quizás yo) arroja material de desecho contaminado irresponsablemente al río  y continua su vida normalmente mientras ese desecho hace su recorrido biológico. Cuando ya ha pasado un tiempo y todo está olvidado,  de repente este desecho aparece de nuevo en el camino de la persona, pero esta vez la persona solo se da cuenta que es lo que ha hecho cuando recuerda su irresponsable acción pasada, pero ya demasiado tarde, porque ya lo está ingiriendo como alimento. Esa sería mi primera propuesta de la actividad con los microorganismos y el hombre.
En una segunda propuesta quisiera hablar de las plantas en sí, interactuamos con las que vimos en el invernadero, y como estas representan una mínima parte de lo que nosotros conocemos como biodiversidad. Si bien recuerdo somos el tercer país del mundo con más biodiversidad, y eso lo tenemos que recordar y vivir siempre. En un pequeño espacio de la universidad, hay una cantidad de plantas de muchos tipos, y que de seguro en muchas otras partes del país las hay, pero también ocurre que no las hay, y que no son por problemas de clima o tierra sino por nuestra propia falta de voluntad  y nuestra propia degradación del ecosistema.










Tercer actividad del taller


Actividad de las plantas al microscopio

Esta es la primera vez que ingreso a un laboratorio donde haya microscopios y herramientas tan sutiles y tecnológicas como lo son los estereoscopios. Realmente había escuchado sobre las plantas briofitas, pero no me había percatado de entender y valorar la importancia de estas sobre los ecosistemas. Ya cuando entre en materia y me dispuse a observar por el microscopio, tuve una gran impresión de poder fijarme en los detalles e inmediatamente me dispuse en analizar de punta a punta la especie, con la intención de captar una parte de ella en la que me sintiera más cómodo y así poder dibujar con más atención.
 Mi primer dibujo fue una hepática vista desde el microscopio con un lente E- 4, en el cual mi punto de atención estaba en la intersección del nervio con su hoja y las células que estaban reunidas allí. En esta imagen capte la capa de células que tenía y como todo su conjunto levaba una misma dirección. Aun cuando existían diferentes tonos de un mismo color, mi atención fue tratar de distinguir como estaban distribuidas cada una de las partes de la planta.
En mi segundo dibujo, utilice un lente E - 10, y trabaje sobre la misma planta y casi sobre el mismo lugar, por supuesto observando la intersección de la vista anterior, pero en esta ocasión se podía capturar más detalles,  en donde pude ver más las células del nervio, y las diferentes formas que podían tener, observando también que en esta imagen el color se intensifico mucho más que en el pasado, y que existía más movimiento con respecto a la posición de sus partes.
En mi tercer dibujo visualice por un estereoscopio y trabaje con un musgo color blanco que al tener contacto con el agua adquirió un color un poco amarilloso. En esta ocasión pude visualizar más la planta ya que no estaba tan centrado en una micro imagen sino en la macro imagen, lo cual me dio un panorama más amplio del musgo, logrando ver cuán abundante y caótico es.





Segundo ejercicio del taller


Actividad del mapa

Al tener los ojos vendados mi primera sensación  fue sentirme más pequeño. Definitivamente somos seres de luz, y por lo tanto dependemos de ella. Experimentar que “el sentido más importante (la visión)”  esta obstaculizado por un elemento puesto intencionalmente, es definitivamente un reto para experimentar otro estado de presencia, otro estado de ánimo, otro estado de percepción. Y es cierto, creo que este sentido es el más importante, ya que inmediatamente cuando uno lo anula, los otros sentidos parecen despertarse  más de algún modo, lo que indica que el cuerpo necesita mucha más atención de la que necesitaría si tuviera el sentido de la visión activa. Sin negar que constantemente existe una pérdida de la motricidad y la coordinación. Al sentir, al saborear, al oler, al escuchar, aparece una alerta o una señal que inevitablemente te hace despertar, te obliga a reaccionar, y aun cuando existe un acompañamiento, la sensación de estar solo es constante. Crees que te acechan, crees que ocuparas un territorio ajeno, crees que estás haciendo algo indebido,  y solo te sientes un poco cómodo cuando estas más quieto y por lo tanto más concentrado. Y al final, te sientes ansioso de recuperar tu espacio, de sentir la luz, de reconocer el mundo, de volver a ver.
El ejercicio de recorrer un espacio que ya conocía pero con la actividad de la visión obstaculizada, aparte que no es poco común, es muy desafiante, por lo que te enfrentas a tu propio ritmo y a tu propia confianza, descubriendo una vez más que los caminos y el espacio por los que te movilizas son simplemente rutas que siempre recorres con tus pies, mas no con tu memoria o tu sentido de localización. Esto lo comprobé con los ojos vendados. Crees que sabes dónde estás parado, pero no es así. Y ahí es cuando uno piensa en lo mucho que hay por sentir en todo momento, en todo lugar. En este ejercicio aprendí lo importante que es apropiarse del espacio, y por lo tanto identificarlo no solo por su primera impresión física, sino que también hay unas características particulares que identifican el lugar y que de hecho son propias de él. Así, existe otra forma de orientación, otra forma de sentir el espacio, otra forma de ver el mundo.













Primer ejercicio del taller

Recolección de objetos dentro del campus universitario.

En este primer ejercicio me centre en recolectar tres tipos de objetos.
1. Circulares: tapas, disco de cartón.
2. Redondos: semillas.
3. redondos y alargados: colillas de cigarrillo, picos de botella, pilas, restos de bombas de aturdimiento.
Un cuarto elemento es el alambre.






Recogí estos objetos porque me parecían muy particulares, ya que todos tenían algo en común como su tamaño, eran compactos, y se comunicaban entre sí. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de ensamblarlos de modo que parecieran como objetos utilitarios y decorativos. Primero se me parecían como lamparas, y luego dije, ¿también pueden ser macetas? Algo mas que debo aportar es que las colillas de cigarrillo me retomaban a la enfermedad, y las semillas me transmitían un mensaje a la vida. Es entonces cuando decidí trabajar con la salud y la enfermedad.







BIOARTE

¿QUÉ ES BIOARTE?

Que mas se puede decir, si el mayor objetivo para el arte es hacerse vivo. ¿Qué es bio-arte? ¿No sera acaso el mismo arte que hace un carpintero, un jardinero o un artesano? ¿O quizás ciencias como la química, física, medicina, genética, agronomia, veterinaria y otras mas ya tienen su propia definición de arte y por consiguiente ya están haciendo su propio arte? Y es que en el mundo en que vivimos hoy en día, nosotros los humanos creamos armas y maquinas que se consideran  verdaderas obras de arte, aunque su propósito sea la de destruir, la de exterminar. Albert Einstein si que era un artista con la percepción de la vida, y a pesar de ser un pacifista termino influyendo e inspirando a mentes macabras. ¿Qué estará pensando Einstein sobre el arte y la vida después de lo sucedido? en el siglo XXI no es necesario sentir amor para crear vidas, basta con tener el arte de hacer dinero. Los mejores amantes (la tecnología y la genética) ya hicieron sus porquerías en el laboratorio y...¡magia! es el arte de hacer vidas. Pobres niños, el futuro que les espera. Ya es problema de todo el mundo lo que piense una sola persona, ¿y tu, desde que punto de vista miras la vida y el arte? Pero basta con tanta explicación moralista, pues lo ultimo que puedo decir con respecto a la vida y el arte es que están hechos el uno para el otro. Entonces, ¿QUÉ ES BIOARTE?