Este es el nombre que le he dado a la primera entrega del proyecto, que sin lugar a duda tiene una estrecha relación con el primer ejercicio realizado en el taller complementario de Bioarte. Ya había mencionado que estaba interesado en trabajar con la salud y la enfermedad, y pues bien, descubrí que una buena forma de acceder a este concepto seria por medio de las plantas. Mas precisamente con plantas medicinales, aromáticas y las llamadas esotéricas, teniendo en cuenta que una sola planta puede ser muy útil para combatir diferentes males. Siempre estuve intrigado en como podría hacer una especie de macetero el cual albergara una buena cantidad de pequeñas plantas, de modo que se pudieran instalar en algún lugar de nuestros estrechos apartamentos. Entre tantos rodeos en los cuales visualizaba como pudiera estructurar el macetero, se me ocurrió que podría ser de varios pisos, y que podría estar suspendido en el aire, como una especie de móvil. Pues bien, al final, pude encontrar una materialización que estuviera lo mas cercano y acorde a esa idea que me surgió desde la primera estructuración de los objetos recolectados en el campus universitario.
Ya antes había escrito un pequeño texto del concepto que quería llevar a cabo, con la única diferencia que en ese entonces no poseía una estructuración formal de la idea.
A continuación expondré ese texto que días atrás había escrito, seguido por las fotos que corresponden a esta primera entrega de mi propuesta de vida y arte.
Maceta tipo
espiral – vertical – circular.
Pensando un
poco en la salud como parte esencial de la vida, me cuestionaba acerca del
estilo de vida que llevamos nosotros los habitantes de las ciudades que vivimos
en altos edificios y estrechos apartamentos,
y cuando una vez nos hemos enfrentado a esas enfermedades comunes como
gripes, dolores estomacales, dolores de cabeza, recurrimos a lo primero que nos
brinda la medicina moderna, ya que carecemos por completo de conocimiento y de
acceso directo a lo que conocemos como plantas aromáticas y medicinales, y
desconociendo que su ingesta es en gran medida una de las mejores fuentes de
salud, ignorando que su consumo puede ser en su estado más puro (la planta en
sí), abandonando por completo la tradición y la medicina que han aprendido y
transmitido de generación en generación nuestros ancestros y abuelos.
Por
experiencia propia he constatado que la medicina moderna es en su medida una
buena fuente de alivio con respecto a las condiciones de tiempo y lugar, por su
fácil acceso. Pero por sus compuestos siempre existe el riesgo de contraer
síntomas posteriores como gastritis,
mareos, alergias, insomnio… hasta llegar al punto de contraer otro tipo de
enfermedad relacionada por el consumo de estos medicamentos. Esto es lo que conocemos como síntomas secundarios,
y que en ocasiones nos convierte en
pacientes de por vida.
Mi proyecto
se basa en cómo podemos nosotros los ciudadanos modernos retomar un poco la medicina
tradicional, reflexionando un poco sobre nuestra salud, y retomando el cultivo
como fuente indispensable para nuestro equilibrio con la naturaleza y la vida.
Esta maceta será elaborada en su mayor medida por elementos reciclados o elementos de la
naturaleza, contemplando la idea de que hace parte de un proyecto ecológico y a
su vez estético-artístico, donde hará parte de la armonía que hace falta en el
espacio. La maceta estilo vertical – espiral - circular, es propicia para estos
espacios reducidos (nuestros apartamentos) donde bien pueden encajar en
nuestros balcones o en algún rincón de nuestro hogar.